Eterno

Esta pieza captura la resistencia frente a lo inevitable. Es un árbol esquelético y seco, despojado de vida, que se niega rotundamente a desaparecer. A través del alambre retorcido, he moldeado una silueta muerta que late con una fuerza oculta, aferrándose con orgullo a su origen.

El tronco se concentra en un nudo de pura tensión, fundiéndose con una piedra caliza, porosa y desgastada. No solo descansa sobre ella; se ha vuelto parte de su geografía, logrando que el entorno lo sostenga en su inmortalidad.

Está muerto, pero es incapaz de marcharse. Con sus ramas desnudas desafía el olvido, permaneciendo inmutable al paso del tiempo. Es una estructura que transforma la decadencia en una declaración eterna de presencia: una obra que ya no busca florecer, sino prevalecer.

Ideal para:

  • Amantes del arte contemporáneo que buscan piezas que expresen la tensión dramática, la textura y la profunda resiliencia de la naturaleza.

  • Coleccionistas de esculturas que aprecian la originalidad, el trabajo minucioso del metal y una fuerza expresiva que desafía el paso del tiempo.

  • Personas que desean añadir un toque de sobriedad, carácter y una presencia imponente e inmutable a su entorno.